SU DISPOSICIÓN A LOS NUEVOS CONVERTIDOS, 1

Comparte con un amigo o hermano

SU DISPOSICIÓN A LOS NUEVOS CONVERTIDOS, 1
Continuación de la serie: EL HIJO DE CONSOLACIÓN

Bendiciones del Señor queridos caminantes, les doy la bienvenida a este su humilde espacio de meditación de la palabra de Dios. Le invito a que consideremos un aspecto más en que la gracia de Dios trabajó en la vida del hijo de consolación, José, el apodado y más conocido como, Bernabé. Para el efecto abramos —o encendamos— nuestras Sagradas Escrituras, esta vez avanzamos un poco más a Hechos de los Apóstoles 11:22. La Biblia dice así:

«Llegó la noticia de estas cosas a oídos de la iglesia que estaba en Jerusalén; y enviaron a Bernabé que fuese hasta Antioquía.»

El historiador Lucas, ha hecho varios relatos para introducirnos a relatos posteriores que serán igual de importantes, pero estos son preparativos para aquellos. Nos relata la persecución de Saulo, el ministerio de Felipe entre los samaritanos y con el etíope (capitulo 8), la conversión de Saulo y su dificultad de ser aceptado entre los creyentes de Jerusalén y la curación de Eneas (capitulo 9), lo sucedido en la casa de Cornelio (capitulo 10) y el informe de Pedro a la iglesia en Jerusalén que, hasta ese momento, es la sede más notoria y de influencia, no más importante porque toda sede e iglesia local es importante para su región siempre y cuando se mantenga en la predicación del evangelio y no apostate de este.

Ahora bien, inicia Lucas el versículo 19, cambia de evento, pero con el mismo orden de ideas. Y retoma la consecuencia de lo relatando en Hechos 8:1-4 en relación de la persecución luego de la muerte de Esteban. Como que hubieran considerado que fue una buena medida y forma de amedrentar y crear zozobra en los discípulos, así es que fueron más reacios con sus tácticas.

Dice que los hermanos de Jerusalén fueron esparcidos por causa de la persecución. ¿Ya se dio cuenta que cuando la iglesia es perseguida se disemina más el evangelio? Y también es de observar que cuando la iglesia tiene paz es cuando más vulnerable es al peligro del engaño y al acomodamiento. ¿No será que la iglesia de estos tiempos lo que necesita es una su persecución para que nos despertemos un poco?

A partir de esta persecución los hermanos llevaron el evangelio a varias ciudades, leemos que pasaron a Samaria (8:4-5) y leemos que llegaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía. No nos olvidemos que la ciudad del «hijo de consolación» es Chipre, ¿llegarían a dar a su casa algunos de estos predicadores que no eran de ahí, pues, aunque José estaba en Jerusalén de ahí era originario? ¿O sería la que vendió? ¿No le queda deseo de saber más sobre este insigne siervo de Cristo, en ese respecto? Ya lo sabremos en el Tribunal de Cristo, pero importamos ahora nosotros, para hacernos partícipes del evangelio y colaboradores de Dios y así también ser mencionados en el Tribunal de Cristo.

Y salieron predicando en cada ciudad que iban. Pero estos no predicaron a los gentiles. La versión Dios Habla Hoy traduce esta parte: «allí anunciaron a los judíos el mensaje del evangelio, pero no a los demás». Ese celo religioso y superioridad judía los embargada aun, no obstante, las palabras del Señor registradas en Mateo 38:19; Marcos 16:15 y Hechos 1:8.

Tuvo que dársele la visión Pedro de los lienzos y el mandato de no llamar inmundo a nada que el Señor ha santificado y también a matar y comer o consumir. Si ya había sucedido lo de Pedro y la visión, solo demuestra que seguían teniendo un corazón racista.

Y al ver el conflicto de Hechos 15 nos damos cuenta que les costó aceptarlo, o su modalidad fue cambiando, pero a la iglesia les costó el reconocer que los gentiles tienen también el favor de Dios, que el evangelio es a todo aquel que cree, al judío primeramente y también al griego, como solía decir Pablo.

Cuando se predicó el evangelio en Samaria no tuvieron dificultad, pero con los gentiles si estaban teniendo problemas, tal vez interpretaron a medias las palabras del Señor cuando les dijo: recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra; ¿no será que reinterpretaron «hasta lo último de la tierra como los judíos y samaritanos dispersados ahí»? No es afirmación solamente interrogo la situación para ponerme en los zapatos de ellos. Es que, el único problema con la predicación entre los samaritanos fue el caso de Simón el mago. Es más, luego de la predicación en ese lugar siguieron predicado en su regreso a Jerusalén entre los samaritanos (8:25).

El asunto aquí es que estos iban predicando a los judíos nada más. Pero unos hermanos, indudablemente judíos, hicieron lo que religiosamente no estaba permitido hacer, lo que los hombres estaban estableciendo en sus criterios en oposición a la voluntad clara de Dios; y a contrario sensu se estaban alineando a lo que el Espíritu ya les había revelado en su Soberana voluntad al respecto.

También nosotros debemos de tener cuidado con aquellas actitudes y obras negativas, cosas que el Espíritu Santo no ha revelado hacer, o que añadimos y son dañinas al Cuerpo de Cristo, estas no deben ser ni creídas, ni practicadas y, ni mucho menos, promovidas porque pueden crecer o lo más seguro es que van a crecer si las dejamos. Un ejemplo de esto lo vemos en las iglesias de Éfeso y de Pérgamo, lo que una una era las «obras de los nicolaítas», en la otra ya fue «la doctrina de los nicolaítas» (Apocalipsis 2:6 y 15).

En este caso que comentamos, al parecer algunos judíos convertidos cedieron después en cuanto a aceptar la conversión de los gentiles pero que, previo a su aceptación, les imponían cosas para su entera aceptación, cosa en que el apóstol Pedro falló y se dejó influenciar por estos, y crecieron tanto pues llegaron a pretender judaizar a los convertidos gentiles, a tal punto de que se separaban para comer y hasta llegaron a circuncidar a los nuevos convertidos; cosa que Pablo le refutó a Pedro, precisamente en Antioquia; al parecer adoptaron a Santiago como líder; llama la atención en el apóstol Pedro, que no obstante la visión que tuvo en donde el Señor le mandaba a no llamar inmundo a lo que él ha santificado, refiriéndose a los gentiles; autenticados con el milagro del hablar en lenguas, y eso no es poca cosa, porque servía de señal para los incrédulos que se refiere en su aplicación al Israel incrédulo (1 Corintios 14:21-22, léase a la par Isaías 28:11, en donde el texto es una amonestación para Israel por su incredulidad y rechazo a los mensajeros de Dios); estos, en casa de Cornelio, tuvieron la misma señal al igual que ellos en Hechos 2, pero Pedro se volvió reticente a esa revelación después; el hablar en lenguas, fue una señal de esa verdad que quería revelar el Señor. Por eso Pablo dice: le resistí cara a cara porque era de condenar (Gálatas 2:11), esto sucedió más adelante de nuestro relato, pero se dio por permitirse ciertas libertades, en donde el Espíritu Santo ya había dado su voluntad. Se fortaleció tanto este grupo que en algún momento hasta nuestro personaje fue arrastrado a ese actuar hipócrita, como lo de nominó Pablo.

Entiendo el paradigma religioso que ya traían del judaísmo, y es difícil dejarlo, pero la manera clara en que el Espíritu Santo estaba trabajando y era autenticado el mensaje de estos hombres con las señales, que era para lo que servían estas.

Estos griegos de Hechos 11:20 no pueden ser judíos que vivían entre los griegos porque Lucas claramente hace diferencia en el versículo 19 que iban no hablando con nadie, sino solo a los judíos, e inicia el versículo 20 pero marcando la diferencia de actitud de estos, diferente a aquellos.

Estos hermanos rompieron el molde religioso, y bendito sea el Señor por hombres valientes, que se salen de los moldes de los hombres y se ajustan a la voluntad soberana revelada por Dios. Estos fueron con los griegos a predicarles anunciando el evangelio del Señor Jesús (v. 20), estos eran paisanos de Bernabé, pues eran israelitas convertidos al Señor Jesús, originarios de Chipre y de Cirene, y vemos que el Señor los respaldó, tuvieron éxito en su labor evangelística, pues leemos que la mano del Señor estaba con ellos, y gran número creyó y se convirtió al Señor (v. 21). Bernabé no estaba en Chipre sino en Jerusalén, no sabemos el motivo. Y es ahí en donde tiene relación con la incipiente iglesia en Antioquia, porque lo enviaron para allá, como delegado apostólico, y sirvió para consolación.

Continuará, Dios mediante.

¿Caminamos caminante?
Suyo en Cristo Jesús, su hermano y amigo, Erick Solís Girón.

#CaminamosCaminante
#PalabrasdeVidaEterna
#SalaEvangelicaGuatemala
#SalasEvangelicas
#AsambleasCristianasGT
#AsambleasCristianas
#SalaEvangelica

¡Suscríbete!

Nos encantaría que estuvieras al día de nuestras reflexiones bíblicas

Nos encantaría que estuvieras al día de nuestras reflexiones bíblicas

¡No hacemos spam! Lee nuestra [link]política de privacidad[/link] para obtener más información.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Habilitar Notificaciones De acuerdo No gracias