CONTRA SU PROPIO CUERPO PECA.

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CONTRA SU PROPIO CUERPO PECA
Continuación de nuestra serie: LÍMITES EN EL NOVIAZGO.

Al considerar las relaciones sexuales ilícitas, sabemos que existen la modalidad del adulterio y la fornicación. La palabra griega, por ejemplo, para fornicación es porneia, y es usada en las Escrituras de manera general, para referirse a todas las relaciones sexuales ilícitas, a toda desviación sexual, que incluye pornografia, prostitución, fornicacion, adulterio, incesto, homosexualismo, lisbianisno, másturbación, inclusive.

Consideremos ahora lo que el apóstol de los gentiles tiene que enseñarnos al respecto, veamos:

Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca (1 Corintios 6:18).

La expresión ‘contra su propio cuerpo peca’ ha causado mucha polémica en cuanto a su significado, de lo que si es seguro es que no debe tomarse con liviandad, no es: ‘al menos es contra su propio cuerpo que peca’, sino que tiene connotaciones tan fuertes que, nos declaran las Escrituras, «su afrenta nunca será borrada» o el calificativo de ‘falto de entendimiento’ ‘corruptor de su alma’ ‘cosechador de herida y vergüenza’ (Proverbios 6:32-33), que entre otros calificativos peyorativo que vemos en las Escrituras (por ejemplo Proverbios 9:13-18).

Hay dos formas de interpretar este texto y ambas están respaldadas por el contexto, estas son, a saber:

  1. Contra su propio cuerpo peca, porque, sea fornicación o sea adulterio, está afectando la unidad espiritual y emocional con su cónyuge, aunque sea futuro cónyuge. Considere 1 Corintios 6:16: ¿O no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán una sola carne. Pero yo no estoy casado, dirá el soltero, pero, caro joven y señorita, ya estaría afectando a su futuro cónyuge, el Señor manda a que el lecho sin mancilla sea resguardado de la fornicación y del adulterio, advirtiendo juicio contra los tales (Hebreos 13:4).
  2. Contra su propio cuerpo peca, porque, sea fornicación o sea adulterio, está afectando la unidad espiritual que tiene con Cristo. Considere 1 Corintios 6:15: ¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Quitaré, pues, los miembros de Cristo y los haré miembros de una ramera? De ningún modo; el versículo 17 es bien claro: Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él; y el 19 ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?.

Para entender esto de ‘contra su propio cuerpo peca’,  tenemos la referencia al templo. Las divisiones eran: El atrio, el Lugar Santo y el Lugar Santísimo, este último consideraban era la morada de Dios. Pablo nos dice que todo nuestro cuerpo es templo, no especifica las divisiones del templo hecho de manos, sino que todo nuestro cuerpo es el templo. No dice: el cabello y las uñas, es el atrio; los demás miembros, el lugar santo; y el corazón, el lugar santísimo. Como para pensar que lo que haga con el cabello y sea pecaminoso, no es tan malo como lo que haga con las manos y estos, comparado con lo que haga con el corazón, es mucho peor, algo digno de muerte y condenación. ¡Nada de eso! Todo es habitación de Dios. Todos los miembros son miembros de Cristo. Por disposición de Dios de tomar como su morada el cuerpo del creyente, por ser habitación del Espíritu Santo.
Aplico este pasaje así: Cometer inmoralidad sexual es como que si Aaron hubiese tomado a una ramera y hubiese cometido el acto inmoral en el Lugar Santísimo, justo frente al arca del pacto; o, como que si un anciano de la Asamblea, tomase a una ramera y cometiese inmoralidad sexual, un primer día de la semana justo en frente de la mesa en donde se encuentra los memoriales el pan y el vino; o, como que si cualquier hermana creyente tomase un prostituto, abordan un cohete espacial (si se pudiese hacer) y llegasen hasta el tercer cielo y en el ‘como mar de vidrio’, justo enfrente del trono de la gracia, cometiesen sus actos de prostitución. ¡Pero no hay necesidad de ser tan dramáticos! Aunque no sea en la Sala Evangélica o el local, ni necesita el cohete espacial, en cualquier lugar ahí está Dios y su cuerpo es Su templo.

La inmoralidad sexual es el pecado que más severo es el Señor con el hechor, sin perjuicio que todo pecado es infracción de la ley Dios (1 Juan 3:4).

     ¿Caminamos caminante?
     Suyo en Cristo Jesús, su hermano y amigo, Erick Solís Girón.

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4 thoughts on “CONTRA SU PROPIO CUERPO PECA.

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