¿HAY ALGÚN SABIO Y ENTENDIDO AQUI?
¿HAY ALGÚN SABIO Y ENTENDIDO AQUI?
Continuacion de nuestra serie: COMO SABIOS, NO COMO NECIOS
Invitemos a Jacobo, siervo de Dios y del Señor Jesucristo, para que nos comparta algo al respecto, leernos:
«¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre».
(Santiago 3:13)
Puedo imaginarme a Santiago, hoy en día, levantándose a su púlpito y espetar a su congregación con la siguiente pregunta: ¿hay algún sabio y entendido aquí? Si fuese una iglesia pentecostal o neopentecostal inmediatamente se escucharían los aplausos, chiflados y gritos de júbilo y solamente uno que otro caería de bruces implorando ser perdonado y pidiendo fuerzas para seguir luchando. Y si su congregación fuese como de las asambleas cristianas, en esa Sala Evangélica, se escucharía unos cuantos amenes y los muchos otros preocupados por haber sido confrontados. Esto no es porque en aquellos los hay más sabios y entendidos y aquí menos, sino porque el asunto de ser sabios y entendidos no es asunto de gritarlo sino de demostrarlo; no se trata de quien lo grita más fuertemente, sino de quien lo evidencia más contundentemente; se trata de actuar y no de hablar, se trata de actitudes que podrían incluir palabras pero más de acciones y no de expresiones meramente emocionales. Es como el amor que se evidencia en obediencia (Juan 14:15).
Puedo imaginarme también que eso ocurrió en la congregación de Jacobo, en el primer siglo, cuando se le dio lectura a esta su condensada carta y quien hacía la lectura hace la pregunta: ¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? puede ser que muchas manos se levantaron y se escuchó en el recinto donde se encontraban no pocos amenes, y luego su algarabía se vio frenada con la contundente afirmación: Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre. Puedo imaginarme escucharlo predicar, muy acentuado, entre signos de admiración
¡Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre!
Porque de eso se trata, de conducta y que está sea cualificada como buena, no en una tasación impuesta por mi, por mi grupo religioso, sino por Dios.
La aplicación es bien práctica y sencilla. Sabiduría, es igual a conducta buena, excelente, honorable, digna de alabanza por Dios, conducta que agrada a Dios, aunque los hombres le llamen necedad. Conducta mala, aunque sea alabada por los hombres pecadores, es una vida reprobada por Dios, que desagrada a Dios, una conducta propia de un necio.
Caro caminante, la pregunta sigue resonando cual megáfono en nuestras conciencias ¿hay algún sabio y entendido aquí? Sabe lo que sigue: muestre, muestre por su buena conducta su sabiduría.
¿Caminamos caminante?
Suyo en Cristo Jesús, su hermano y amigo, Erick Solís Girón.

#CaminamosCaminante
#PalabrasdeVidaEterna
#SalaEvangelicaGuatemala
#SalasEvangelicas
#AsambleasCristianasGT