COMO PERSONAS EN VICTORIA
… POR EL CONTRARIO, COMO PERSONAS EN VICTORIA.
Continuación de nuestra serie: ¿CÓMO DESEA PASAR A LA HISTORIA?
Por victoria entendemos a un triunfo, salir vencedor en una lucha, a no estar derrotado. Decíamos en nuestra entrega anterior que un buen antídoto para vencer el afán y la ansiedad es la oración. Eso es lo que nos presenta el apóstol en la continuación nuestra serie. Volvemos a leer nuestro texto:
«Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias»
(Filipenses 4:6).
Sino. Siempre que aparece esta palabra nos lleva a pensar en algo completamente diferente de lo que se viene diciendo, es decir, le va a decir a sus lectores que debe hacer algo completamente diferente de lo que viene haciendo, literalmente es: otras cosas, contrariamente. Y aquí nos pone en una intersección, más que mental, una bifurcación en donde debe realizar algo. Se trata de hacer, pero ese hacer es por su convicción y esperanza. Del caos mental debe empezar, para su solución, a tomar acciones concretas. De la preocupación, el afán y la ansiedad, para cambiar, debe empezar a hacer algo, ¿Qué acciones concretas son esas?
No se cual es el problema que le atosiga, cada problema tiene su solución y, si cada problema es diferente entre sí, entonces su solución también es diferente, pero lo que si es seguro es que debe empezar a batallar en otra dimensión, en otro ámbito, de otra forma. Debe dejar de batallar en sus fuerzas y empezar a descansar en el Señor. Debe empezar con una total dependencia del Señor.
Pablo nos dice: sean conocidas o sean evidentes, sean manifiestas. La palabra original nos da la idea de hacer saber, dar a conocer. Sería como decir, ser altamente conocido en el trono de la gracia por sus constantes peticiones. A continuación el apóstol nos nombra tres formas de conocer a la oración, que al ser repetidas en un mismo texto, puede ser que el apóstol lo que tenga en mente es una intensidad en cuanto a la petición, quiero decir con esto, si aparecen estas palabras por separado, se refieren a la oración, pero al aparecer juntas nos da esta idea que expongo: la idea de intensidad.
1. Pablo habla de peticiones. Es decir, presentar todo lo que le aqueja, todo lo que quiere turbar a su pobre alma. Es poner en las manos del Señor, en su alto trono de gracia, esas circunstancias que lo llevan a afanerse.
2. Pablo habla de oración. Esta palabra puede ser: Oratorio, que se refiere al lugar y a todo lo que se hace allí, incluyendo la adoración, es decir, un culto religioso; y, también, es orar fervientemente. Puede referirse a la oración en general, a pedir por todo y por todos; también,
3. Pablo habla de ruego. O suplica. Puede referirse a algo específico, es decir, adora al Señor, pide de una manera general y se queda en algo específico; y,
4. Pablo habla de acción de gracias. Qué completo recorrido que nos da el apóstol para movilizarnos en el trono de la gracia. Adoración, oración, ruego, acciones de gracias.
No dice que agradezca a partir de que recibió respuesta, o debido a que recibió lo que pidió, sino desde que estaba a los pies del Soberano, cuando aún lo estaban atosigando sus pensamientos o las circunstancias, cuando no sabía si recibiría sus peticiones o serían diferentes. Esto es descansar en el Señor, reconocer que él tiene el control de todo y agradecer porque sus planes siempre son mejores que los nuestros.
Dicho sea de paso, no es la única vez que Pablo hace alguna distinción en cuanto a la oración, considere Efesios 6:18; 1 Timoteo 2:1 y 5:5.
¿Ya acudió al trono de la gracia hoy? Ese es el primer paso de una persona victoriosa.
¿Caminamos caminante?
Suyo en Cristo Jesús, su hermano y amigo, Erick Solís Girón.

#CaminamosCaminante
#PalabrasdeVidaEterna
#SalaEvangelicaGuatemala
#SalasEvangelicas
#AsambleasCristianasGT