LA MÁS PEQUEÑA ENTRE CUATRO HERMANAS
LA MÁS PEQUEÑA ENTRE CUATRO HERMANAS
Continuación de nuestra serie: UN RUEGO POR AMOR
Bendiciones queridos hermanos, verdaderos caminantes hacia la Patria Celestial, el Señor los bendiga y guarde y alce su rostro sobre ustedes, sobre nosotros. Le doy la bienvenida a este espacio en donde meditamos la Palabra de Dios y así recibir algun don de parte de Dios a fin de que seamos confirmados y ser mutuamente confortados por la fe que nos es común (Romanos 1:11-12).
Nos ubicamos en la epístola del apóstol Pablo a Filemon (1). Filemon era un cristiano que vivía en Colosas, en donde juntamente con Epafras habían iniciado una obra ahí en esa ciudad muy probablemente también con Arquipo quien ejercía el ministerio en esa asamblea (Colosenses 4:17). Subdividamos esta entrega asi:
I. Autor.
De la paternidad de la epístola no se duda. Conforme al estilo griego de escribir cartas, el nombre del autor aparece al principio de la misma, Pablo. Tampoco he escuchado o leído acerca si se han presentado dudas sobre la autoría de la misma.
Esta epístola personal fue escrita por el apóstol Pablo, desde una prisión en Roma, es por eso que los estudiosos, juntamente con otras tres cartas, a saber, Efesios, Filipenses, Colosenses y esta, las llaman «las epístolas de la prisión»; esta en particular fue enviada a través de Onésimo, a quien denominamos anteriormente como «el esclavo más famoso de Filemon». Este Onésimo viajó con Tíquico, quien llevaba cartas a las iglesias de Colosas (Colosenses 4:7-9) y de Efeso (Efesios 6:21-22).
Los estudiosos afirman que estas cuatro cartas fueron escritas en Roma, probablemente en el año 62 d.C.
II. Tema.
Onésimo es un esclavo de Filemón, pero había huído de su dueño, probablemente por rebelión, por robo o ambas cosas (Filemon 1:16 y 18). Se dice que, aun entren los esclavos estos tenían el derecho de que cuando hacían algo y provocaban la ira del amo, podían esconderse hasta que se apaciguase la ira del amo, y, afirman algunos, que probablemente Onesimo hizo esto. Es probable, no hay nada escrito aquí al respecto, lo que es cierto es que causó un daño a la propiedad de su amo y huyó. O sea que Onesimo se había metido en un serio problema: Era esclavo, había robado a su amo y/o afectado a sus intereses, y, además, era esclavo fugitivo. Las noticias corrían en ese respecto, ofreciendo recompensa para capturarlo y ejecutarlo en casa. Por ley podía ser torturado hasta la muerte
Así llega a Roma, a aproximadamente unos 965 kilómetro de Colosas. ¿Usted en el caso de Onesimo para dónde se dirigiría? Si, es obvio, se fue a una metrópoli, sin duda esperando perderse entre las multitudes de la ciudad. Ahora se da cuenta que hay libertad siendo esclavo y hay esclavitud siendo libre; ahora es el quien debe velar enteramente por él mismo, como esclavo le daban de comer y dónde dormir y no se preocupaba de ello, pero ahora tiene hambre y tiene que ver qué hacer para satisfacer esa necesidad, le da sueño y tiene que ver por sí mismo en dónde satisfacer esa otra necesidad.
Estando allí en Roma se encuentra con Pablo. Pablo estaba en arresto, muy probablemente había logrado un arresto domiciliario como lo obtuvo en Hechos 28:30-32 o tal vez sea el mismo arresto y, al parecer era su costumbre alquilar locales como en Hechos 19:9 que parece ser que alquiló la sala de conferencias de aquella escuela, el asunto es que Pablo no perdía el tiempo pues estaba entregado por entero a la predicación (Cp. Hechos 18:5); no sabemos si cayó preso Onesimo en alguna mazmorra de cárcel por algún delito que cometió o se acercó a alguna casa a donde Pablo predicaba, estando en prisión, Pablo se limita a decir de Onesimo a quien engendré en mis prisiones (Filemon 1:10) o sea, las prisiones eran de Pablo. Lo que es certero es que por medio de Pablo, Onesimo llega a ser creyente en Jesucristo. Onesimo se dispuso a servir a Pablo, pues el apóstol afirma que es útil para él. Pero al saber más de su vida pasada y la ofensa que había hecho a su amo, el apóstol le aconseja que regrese a Filemon, su dueño; y escribe la carta.
El apóstol, como acostumbraba, dictaba sus cartas a un amanuense, pero esta al parecer dicta una parte y cuando llega al versículo 18 pareciera que toma el pergamino y escribe, sale por fiador del esclavo, eso en lo que se va a comprometer lo hace «de mi propia mano», es como un compromiso que hace Pablo ante Filemon.
El propósito expreso de Pablo al escribir la carta es conseguir una recepción favorable para el esclavo que retorna, confiando en que Filemón recibirá a Onésimo como a un «hermano amado» (v 16).
No sabemos si los escritores bíblicos pensaban si sus escritos quedarían en el canon bíblico, de esta carta por ser muy personal y atender asuntos personales, probablemente Pablo lo trató como algo para el bien de estos dos cristianos nada más y no con el fin de que quedase en el cañón, no lo sabemos; pero si sabemos que en los planes soberanos del Señor estaba que sí quedase en el canon, es que esta, aunque pequeña misiva, es una joya cristiana, refleja del amor cristiano, el tacto para arreglar conflictos y, además, refleja de manera vívida el cambio rotundo y aun beligerante de una persona que se convierte a Cristo en comparación a su vida a togua; sin olvidar la verdad universal de que esclavos y amos, toda vez se rinden a Cristo, son hermanos en Cristo, como escribe a la iglesia de Colosas y que Filemon y Onesimo escucharían en el culto esa noche, después de la reconciliación de ambos: donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos (Colosenses 3:11) y comparado con el pasaje paralelo que escribió a las de Galacia: Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa (Gálatas 3:28-29).
De manera que la carta es una apelación sencilla, muy corta, a la verdad la más pequeña de las epístola de Pablo, para que Filemón ejerza su bondad y misericordia cristiana hacia un esclavo que lo ha defraudado, como lo había mostrado ya a otros creyentes, probablemente no esclavos. La epístola asegura que los cristianos aun no estamos inmunes a enfrentar conflictos personales, pero también asegura que Dios se interesa en que los mismos sean resueltos y superados.
¿Que es la más pequeña entre tres hermanas? Si, por ser la carta más pequeña de este grupo de «Las cartas de la prisión», a decir verdad, la carta más pequeña de todas las epístola de Pablo. La mayorcita de estas cuatrillizas es Efesios que tiene 157 versículos, distribuidos en 6 capitulos; la segunda sería Filipenses con 104 versículos, distribuidos en 4 capitulos; la tercera sería Colosenses que tiene 95 versículos distribuidos en 4 capitulos; y esta, con 25 versículos. Ha, de verdad, es chiquitía pero pega fuerte.
¿Caminamos caminante?
Suyo en Cristo Jesús, su hermano y amigo, Erick Solís Girón.
(1) He escuchado que cuando alguien diserta sobre alguna epístola que es personal, como esta o a Timoteo, o a Tito, afirman algunos: «La epístola de Timoteo», lo correcto es «la epístola del apostol Pablo a…»

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