EL PRINCIPIO DE LA SABIDURÍA…

Comparte con un amigo o hermano

EL PRINCIPIO DE LA SABIDURÍA…
Continuación de nuestra serie: COMO SABIOS, NO COMO NECIOS.

El sabio dijo:

«El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza».

(Proverbios 1:7)

El principio o el comienzo, el inicio, o el primer fruto o también lo principal de la sabiduría. Sería como decir: la sabiduría comienza con honrar al Señor, reverenciar, respetar, no querer pecar contra Dios, tener pavor a Dios debido a su santidad porque reacciona ante el pecado. Esta reacción de temor a Dios no necesariamente implica ser salvo, pues hubieron muchos que hasta temblaron en la presencia de Dios pero no se arrepintieron, como Belsasar, por ejemplo, según leemos: Entonces el rey palideció, y sus pensamientos lo turbaron, y se debilitaron sus lomos, y sus rodillas daban la una contra la otra (Daniel 5:6), pero si es una característica de todo salvado que reconoce la santidad de Dios.

La Ley de Dios expone los mandamientos y exigencias del Señor, es una manifestación de la voluntad de Dios; la profecía, en cambio, juzga el comportamiento de los hombres a la luz de esa voluntad de Dios, revelando el desarrollo de su plan eterno; pero la sabiduría, se esfuerza en manifestar a Dios a fin de que el hombre conozca a Dios; conozca como agradarle, conozca sus principios a efecto de tomar decisiones correctas en el momento oportuno. O sea, Dios hacercándose al hombre para que el hombre de acerque a Dios. Dios proveyendo al hombre, que es desagradable a Dios por sus pecados, el medio para que ahora sea agradable a Dios, esto es, a saber: Cristo Jesús. Oh, ¡Gracias a Dios por su don inefable (2 Corintios 9:15).

Pero es lo mismo – dirá alguien- si es cierto todo está contenido en la palabra de Dios, que es la Biblia. La Sagrada Biblia da testimonio del Señor Jesucristo (la sabiduría de Dios para salvación al hombre); testificado asimismo del plan de Dios (profecía) y que es de gran utilidad a efecto de hacer sabio a los sencillo y para hacernos sabios para la salvación (Salmo 19:7; 2 Timoteo 3:15-17), de cómo agradarle, de cómo tenerle. De hecho, la forma que el Señor ha escogido para que aprendamos a amarle y a temerle es con la exposición de sus palabras, como está escrito: (…) Reúneme el pueblo, para que yo les haga oír mis palabras, las cuales aprenderán, para temerme todos los días que vivieren sobre la tierra, y las enseñarán a sus hijos (Deuteronomio 4:10, entre paréntesis añadido) y también: El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala (Eclesiastes 12:13-14). Es por esto también que uno de los nombres dados a la Palabra de Dios es el temor de Dios (Salmo 19:11), esto por el efecto que tiene o que busca en el hombre simple y este efecto es porque La exposición de tus palabras alumbra; hace entender a los simples (Salmon119:130). Así que no hay excusa a seguirla buscando con mansedumbre, con anhelo, con deseo desesperante hasta llorar por ella, como un niño recién nacido con hambre que llora por la leche materna, en nuestro caso, *la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación, como exhorto el apóstol Pedro (1 Pedro 2:2).

¿Caminamos caminante?
Suyo en Cristo Jesús, su hermano y amigo, Erick Solís Girón.

#CaminamosCaminante
#PalabrasdeVidaEterna
#SalaEvangelicaGuatemala
#SalasEvangelicas
#AsambleasCristianasGT

¡Suscríbete!

Nos encantaría que estuvieras al día de nuestras reflexiones bíblicas

Nos encantaría que estuvieras al día de nuestras reflexiones bíblicas

¡No hacemos spam! Lee nuestra [link]política de privacidad[/link] para obtener más información.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Habilitar Notificaciones De acuerdo No gracias