EL AFAN Y LA ANSIEDAD: QUÉ NECEDAD
EL AFAN Y LA ANSIEDAD: QUÉ NECEDAD
continuación de nuestra serie: HOMBRES DE POCA FE
Le invito a que abramos nuestras Escrituras, avanzando un poco en nuestras meditaciones, está vez leemos en Mateo 6:26:
«Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?»
Mirad, invita el Señor a la observación, al análisis y al aprendizaje. Son tres cosas que el Señor da para ejemplificar el cuidado que el Señor tiene de su creación, a saber, las aves, la estatura humana (v.27) y los lirios o las flores del campo.
Pero note, no está prohibiendo el Señor el almacenar, las aves representan a la naturaleza y muchos animales acumulan comida para garantizarse sustento al pasar el invierno u otros periodos en que no pueden salir a buscar. Ni tampoco está prohibiendo el Señor salir a trabajar y buscar el alimento de ese día; la verdad, interpretar así estos pasajes, daría lugar a que se contradigan las mismas Escrituras, pues Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma (2 Tesalonisenses 3:10). Esas mismas aves nos dan la enseñanza, Dios les provee la comida pero no se las lleva al nido y se las echa en el pico, sino que ellas tienen que salir a buscarla, alimentarse y llevar a sus crías. O sea que el Señor les da el alimento y les da la capacidad para ir a buscar su alimento. De igual manera, el Señor espera que los hombres confíen en que Dios les ha de proveer el alimento necesario, pero que ellos acepten la responsabilidad y salgan a buscar y trabajar para su existencia. A las aves y todo el reino animal, es Dios quien les da la existencia y las sostien.
Lo que el Señor está enseñando es a evitar tener el afán y la ansiedad para acaparar de manera impía, perversa o afanarse y comer ansias con tal de obtener, sin tomar en cuanta a Dios. El hombre debe considerar que el cuerpo es más importante que el trapo que se va a colocar encima, o descansar cuando debe descansar, y trabajar cuando debe trabajar, en este respecto aprendemos me la Biblia que le trabajo tiene un misterio, porque Si fueres flojo en el día de trabajo,Tu fuerza será reducida (Proverbios 24:10), advierto esto porque hay hombres que son com los lirios que no trabajan ni hilan; debe considerar, que la vida es más importante que lo que va a consumir; especialmente debe considerar su vida eterna y que con tal de conseguir estas cosas no vaya a vender su alma eternamente al infierno.
Dice que las aves no siembran, no obstante, el Padre las alimenta. Remachando nuestra idea, ¿Qué significa que Dios las alimenta o que él provee alimento a su creación? Significa que el Creador ha ordenado la existencia de leyes naturales que operen para producir el alimento (Job 38:41; Salmo 145:15-16; 147:9) y él sostiene y controla esas cosas. Es obvio que la maldición del Eden que consiste en que la tierra ya no le iba a responder al hombre, se ha ido viendo, pero el Señor siempre ha provisto para la alimentación, ¿que hay de aquellos lugares en dónde muchos se están muriendo de hambre? Pregunto, ¿se refieren a aquellos lugares en dónde prefieren adorar a una vaca que a que les sierva de alimento? De la corrupción de los gobiernos que se roban los recursos tanto naturales y económicos que pueden servir para buscar alimentación a los hombres, de eso no le echen la culpa a Dios. Este planeta tierra puede ir dando y produciendo la alimentación necesaria para sus habitantes. Que los hombres desvíen ríos para sus fábricas, esa es culpa de lo hombres. O que hayan hombres que prefieran vivir de la caridad que salir a trabajar, eso también es culpa del hombre y no de Dios. De manera que el alimento está allí, pero las aves, representado a todo el reino animal, deben ir a buscarlo, eso mismo pasa con el hombre, a quien se le dió el mandamiento de trabajar.
Cuando no trabajamos o cuando nos apropiados del excedente, cuando buscamos el dinero aprovechándononos de las personas y suyugandolas, o andamos en afan ese deseo de sobreabundancia de cosas materiales, inevitablemente induce a los hombres a intentar reunir más de lo que les corresponde de los bienes de la vida y no le importe destruir lo que tenga que destruir para cumplir sus perversos planes, muchas hasta a sus propias familias. Este deseo pervertido es el que estimula el egoísmo y lleva al crimen, la corrupción, la violencia y la guerra.
El afán y la ansiedad es una necedad porque no hay comparación, ¿no valeis vosotros mucho más?, aplica el Señor Jesus.
En la jerarquía de la creación de Dios, valemos mucho más que las aves, al hombre le han llamado la corona de la creación de Dios, es al hombre a quien le dió el mandamiento de enchirla y sojuzgarla, somos el regente de Dios ante su creación, y nos ha entregado todo para administrarlo y alimentarnos de ello, sin apropiarnos del excedente, como está escrito en cuanto al pacto de Dios con Noe después del diluvio: *Bendijo Dios a Noé y a sus hijos, y les dijo: Fructificad y multiplicaos, y llenad la tierra. El temor y el miedo de vosotros estarán sobre todo animal de la tierra, y sobre toda ave de los cielos, en todo lo que se mueva sobre la tierra, y en todos los peces del mar; en vuestra mano son entregados. Todo lo que se mueve y vive, os será para mantenimiento: así como las legumbres y plantas verdes, os lo he dado todo (Génesis 9:1-3).
Wilian Macdonald en su comentario de Mateo 6:26 escribe: «_Lo que Jesús prohíbe aquí es la multiplicación de los graneros con el intento de proveer a la seguridad futura con independencia de Dios (práctica ésta que condena en Su historia del granjero rico en Lucas 12:16-21)_».
De manera que nuestra responsabilidad es trabajar en dependendencia del Señor siempre, dándole prioridad a él en nuestra vida.
¿Caminamos caminante?
Suyo en Cristo Jesús, su hermano y amigo, Erick Solís Girón

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