DEFENDIENDO LA SANA DOCTRINA – Parte 12

Comparte con un amigo o hermano

DEFENDIENDO LA SANA DOCTRINA, PARTE 12

Continuación de la serie: EL HIJO DE CONSOLACIÓN

   Bendito sea el Dios y Padre, que desde su trono que se llama «el trono de la Gracia», dispensa toda gracia; le agradecemos por el Señor Jesucristo, por la salvación tan grande que nos ha dado en él y por sus ricas y abundantes bendiciones que nos da todos los días. Ya estamos acá, en este rinconcito espiritual en donde meditamos la Palabra de Dios.

  Sigamos considerando otras características que el Señor, que sabe lo profundo del corazón de los hombres, descubrió de los fariseos, y las registró el evangelista Mateo, en el capítulo 23 del libro que lleva su nombre.

18. Por lo tanto su condenación no se duerme, vrs 33.

  Y entonces llega el Señor al clímax de sus «ayes» sobre los escribas y fariseos. ¡Serpientes, generación de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación del infierno? —puedo imaginarme a mi Señor espetando a voz en cuello.

  El Señor usa un tono muy fuerte y enérgico. Pero no es un insulto vulgar, ni es libertad ni justificación para que nosotros hoy, ex propósito, insultemos de manera vulgar a las personas. El Señor, a la usanza de los profetas veterotestamentarios, hace uso de estas expresiones en ese tono, ellos a menudo usaban un lenguaje y tono muy fuerte para denunciar el pecado, la hipocresía y la injusticia, verbigracia, Isaías que llamó a los de Israel «buey y asno sin entendimiento», «enfermos» y a los maestros «atalayas ciegos e ignorantes», «perros mudos que no pueden ladrar, soñolientos, echados, aman el dormir, comilones e insaciables» (Isaías 1:3, 5-5; 56:10-11) y el salmista David, estando él mismo entre ellos, los tilda como «caballos y mulos sin entendimiento» (Salmo 32:9) y el profeta Jeremías llamo a los adúlteros los llama «caballos bien alimentados relinchando tras la mujer de su prójimo» (Jeremías 5:8). Pero su intención no era simplemente insultar para humillar y destruir a su interlocutor, sino despertar la conciencia y advertir sobre el peligro espiritual en el que se encontraban. Era una represión directa y severa con un propósito espiritual y moral.

   La represión del Señor consiste en semejarlos a «serpientes» y «generación de víboras», y esto para enfatizar su hipocresía y maldad, lo cual ya es muy evidente y, por lo tanto, se han ganado tal mote. Vea que están alejando a la gente de Dios con su religiosidad vacía, su dureza de corazón y sus cargas pesadas que ni ellos mismos, los fariseos, pueden y ni quieren cargar.

  Vea la pregunta retórica: «¿Cómo escaparéis de la condenación del infierno?», la pregunta misma requiere una respuesta negativa, y es: «no, nunca»; se da por cierto una condenación que pesa sobre ellos; ellos mismos que mantienen a la gente en condenación por estar alejados de Dios, por sus cargas pesadas, les dice Dios manifestado en carne, tienen la condenación del infierno de la que no podrán escapar. Es que, todos, si no se arrepienten, enfrentarán el juicio divino. En resumen, el Señor los están haciendo responsables de sus acciones.

  Ahora bien, aprovecho una objeción frecuente al castigo del infierno eternal, ¿cómo un Dios amoroso puede enviar a una de sus criaturas al infierno? ¿Puede acaso el amoroso Jesús hablar de suplicio del infierno? Sí, sí lo puede hacer, porque el amor de Dios no es como el amor humano que, tergiversado, lo llevamos a extremos absurdos de ser permisivo y, por lo tanto, injusto. No nos olvidemos que Dios es Santo y Justo, entre otros atributos. Por su santidad es que tiene que reaccionar contra el pecado, que es con ira (Romanos 1:18,2:5,8) y por ser justo es que tiene que darle a cada uno conforme le corresponde, entonces debe castigarlo donde quiera que lo encuentre y en quien quiera que lo encuentre; pero, bendito sea el Señor, porque es misericordioso, lento para la ira y grande en misericordia, gracias a su paciencia, bondad y longanimidad (2:4) es que da al hombre tiempo para el arrepentimiento. De tal manera que, si no se ha arrepentido y no le ha caído un rayo aun, no es para que se duerma en sus laureles, es para que se arrepienta, Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto (Hebreos 3:7-8).

  Respecto del amor de Dios y su justicia, Wiliam McDonald escribió respecto a este versículo, cito «¿Puede acaso el Amor encarnado pronunciar unas palabras tan hirientes? Sí, porque el verdadero amor ha de ser también recto y santo. El concepto popular acerca de Jesús como reformador inocuo, incapaz de otra emoción que la del amor, no es bíblico. El amor puede ser firme, y siempre ha de ser justo. Es solemne recordar que estas palabras condenatorias fueron lanzadas contra unos guías religiosos, no contra borrachos ni réprobos.» (fin de la cita). Y, para el colmo de su condenación,

19. Mataron al Sabio de los sabios y siguen persiguiendo a sus sabios, aunque ya no se hagan llamar fariseos, 34-36.

  ¿Qué más se puede comentar al respecto, si son palabras muy claras? El Señor denuncia a estos líderes religiosos de ser más de lo mismo, que así como sus padres mataron a los «profetas, sabios y escribas» que él les envío en la antigüedad, líderes religiosos que eran todo lo opuesto a ellos, porque ellos si tenían visión espiritual, si sabían discernir entre lo bueno y lo malo, si veían su maldad, se arrepintieron y mantuvieron su relación con Dios, y si exhortaban a los hombres a que se aparten de sus caminos y se vuelvan a Jehová «Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar», gritaban a todo pulmón. En cambio, estos escribas y fariseos son «ciegos guías de ciegos». No cabe duda que estos profetas, sabios y escribas verdaderos, eran como los de Isacar, que eran principales, entendidos en los tiempos, y que sabían lo que Israel debía hacer, cuyo dicho seguían todos sus hermanos (1 Crónicas 12:32). Pero sus padres los mataron. Y esta generación de víboras harían lo mismo «a unos mataréis y crucificaréis, y a otros azotaréis en vuestras sinagogas, y perseguiréis de ciudad en ciudad», les profetiza el Señor. Y efectivamente así lo hicieron.

  Ya desde hace tiempo venían buscando ocasión contra el Sabio de los sabios, lo acusaron de que por el príncipe de los demonios echaba fuera a los demonios (Mateo 9:34); acusaron a sus discípulos (12:2); tuvieron consejo para destruirlo (v. 14); se asociaron con los sacerdotes, compuesto en su mayoría por saduceos, ¡con saduceos! Con quienes no tenían nada en común, pero se asociaron para escarnecerle y llevarlo a la muerte (27:41), y le aseguro que eso sigue pasando; vea el aborrecimiento al Salvador que nos les bastó procurar, planear y exigir su ejecución, le seguían aborreciendo después de cumplido su cometido (v. 62). A propósito de asociaciones, hoy en día, en redes sociales, hay una fuerte coalición entre judíos, seudo judíos y católicos romanos papistas en contra de predicadores de sana doctrina a quienes denotan y atacan. Siempre han existido fariseos en la connotación actual de la palabra y no en su significado original.

  «Abel y Zacarias», el primero y el último mártir registrado en las Escrituras hebreas, es obvio que se refiere el Maestro a una totalidad de santos martirizando, no solamente a quienes estén dentro de ese periodo, la «tan grande nube de testigos», los llamados «héroes de la fe» de Hebreos 11, sino a los martires de todos los tiempos, porque de los mártires de la iglesia se dice: Y se les dieron vestiduras blancas, y se les dijo que descansasen todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos (Apocalipsis 6:11, ver versículo 10).

  De cierto os digo que todo esto vendrá sobre esta generación (Mateo 23:36). Claro que les vendría todo el juicio, ellos mismos lo pidieron, como está escrito: Y respondiendo todo el pueblo, dijo: Su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos; entiendo ahí dice que fue el pueblo quien dijo, pero fue el pueblo soliviantado por los mismos sacerdotes y ancianos (v. 20) quienes eran sus cómplices en este asunto (v. 41); y no solamente pidieron el juicio contra ellos, sino contras sus propios hijos, sus siguientes generaciones, sabiendo muy bien que el Señor visita la maldad de los hombres hasta la tercera y cuarta generación, no significa que de manera arbitraria el Señor hace pagar a los hijos por los pecados de los padres, eso está claro (Cp. Ezequiel 18:20), sino que su generación en su impiedad influirá en la impiedad de sus hijos y estos a su vez en los suyos.

Algunos interpretan aquí el juicio que les sobrevino en el año 70, con la toma de Jerusalén y la destrucción del templo por Roma, bajo el liderazgo del aun general Tito Flavio Sabino Vespeciano. Se dice que los romanos no tenían la intención inicial de destruir el Templo, pero en medio de los combates, un soldado lanzó una antorcha que prendió fuego al templo, no cabe duda que la profecía del Señor en Mateo 24:2 se tenía que cumplir, como está escrito: Respondiendo él, les dijo: ¿Veis todo esto? De cierto os digo, que no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada. De este incendio se marcó un punto de inflexión en la historia judía, ya que el Segundo Templo nunca fue reconstruido hasta hoy, y solamente quedan de él el llamado Muro de los Lamentos.

  Pero así seguirá la sentencia contra todos los limpios, de todos los tiempos, así tengan apariencia de piedad, pero nieguen la eficacia de ella (2 Timoteo 3:5).

  Me hace falta considerar cómo es que los fariseos llegaron a tener influencia en la iglesia en Jerusalén, pero esto lo veremos más adelante, cuando el Señor nos conceda tener otra meditación; por el momento, que el Señor bendiga sus palabras, Amén, y amén.

  ¿Caminamos caminante?

  Suyo en Cristo Jesús, su hermano y amigo, Erick Solís Girón.

¡Suscríbete!

Nos encantaría que estuvieras al día de nuestras reflexiones bíblicas

Nos encantaría que estuvieras al día de nuestras reflexiones bíblicas

¡No hacemos spam! Lee nuestra [link]política de privacidad[/link] para obtener más información.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Habilitar Notificaciones De acuerdo No gracias