Aprendiendo la lección
NUTRICIÓN ESPIRITUAL
«El que ama la instrucción ama la sabiduría;
Mas el que aborrece la reprensión es ignorante.» – Proverbios 12:1
La sabiduría nos dice que sigamos aprendiendo y amando la instrucción y el conocimiento. Una humilde disposición a ser enseñado (instrucción) muestra un verdadero amor por el conocimiento.
Si descubrimos que estamos molestos cuando nos señalan nuestras fallas, es el momento oportuno para cambiar de actitud. Siempre tendremos dos alternativas:
a) comportarnos como lo hacen los necios, o…
b) ejercitarnos en la sencillez de corazón para dejarnos enseñar, redargüir, corregir e instruir (2 Timoteo 3:15).
“Mas el que aborrece la reprensión es ignorante”. Quienes no están dispuestos a recibir la corrección continuarán agendando sus vidas de acuerdo a criterios propios, hasta que el fracaso toque a la puerta. Ellos no necesitan enemigos; son enemigos de sí mismos.
El sabelotodo no oiría nada porque en su mente solo él tiene el conocimiento absoluto y nadie puede aportarle algo nuevo. Esto constituye un impedimento para la renovación del entendimiento, que posibilita experimentar la buena, agradable y perfecta voluntad de Dios (Rom. 12:2).
Saludos cordiales 🙋🏻♂
𝐻𝓃𝑜. 𝒪𝓈𝒸𝒶𝓇 𝒪𝒸𝒽𝑜𝒶
