ATENDIENDO LOS IMPERATIVOS QUE NOS ATAÑEN.

Comparte con un amigo o hermano

ATENDIENDO LOS IMPERATIVOS QUE NOS ATAÑEN.
Continuación de nuestra serie: LÍMITES EN EL NOVIAZGO.

Un imperativo es lo característico de un mandato, que se manifiesta como orden o imposición, por ejemplo: Id, entrad, camina, subid, etcétera. Y por aquello que nos atañe entendemos que es lo que nos concierne a nosotros, nos afecta, nos corresponde hacer o dejar de hacer, es lo que nos incumbe, lo que es personal para nosotros y nadie más. Con imperativos que nos atañen estoy pensando en mandatos de Dios que nosotros debemos de cumplir.

Permítame señalarle algo que me ha ayudado en la lectura de las Escrituras, su interpretación y aplicación a mi vida, y es, a saber: «Ponga mucha atención en aquello que la Biblia dice que Dios hace, y descanse en ello; y ponga mucha atención en aquello que la biblia le impera a usted a hacer, ¡y hágalo! Es necio tratar de meterme a hacer aquello que Dios se ha comprometido a hacer, por ejemplo, la salvación, convencer de pecado, de justicia y de juicio, el irnos transformando, etcétera; y más necio aún es esperar a que Dios haga aquello que él me ha mandado a que yo haga, por ejemplo, ir y predicar el evangelio. ¿Se da cuenta cómo es de práctica la biblia? Es así en nuestra lucha contra el pecado también. Cuando aplico esto, me doy cuenta cuan responsable soy de mi santidad progresiva, experimental o personal, de ahí depende si estoy teniendo éxito sobre el pecado o derrota sobre el mismo. No pretendo que sea reconocido como un principio hermenéutico, pero sí que me ha funcionado.

Ahora bien, en el orden de ideas que hemos estado trayendo en nuestra serie, permítame presentarle, al menos dos versículos y, a partir de ellos, determina usted si es Dios quien debe hacerlo o es un imperativo que le atañe a usted:

  • Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca (1 Corintios 6:18); otro,
  • Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; (…), acépteme otro,
  • Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca (Colosenses 3:5,8), entre otros pasajes, porque hay más imperativos ahí en Colosenses 3 y en toda la Biblia.

Responda: ¿En quien recae el imperativo a huir y de hacer morir lo terrenal que hay en nosotros y de dejar? ¿Es algo que Dios se ha comprometido a hacer por nosotros? ¿O es algo que Dios nos manda a hacer a nosotros? Entienda que Dios no le hará ‘la manita de coche’ para que haga algo o deje de hacerlo, y ni tampoco satanás lo hará, es una responsabilidad que le atañe solamente a usted.

Otra pregunta y lo dejo tranquilo para que valla a buscar por sí mismo más imperativos: ¿va a obedecer?

Solo otra, y estaré agradecido por su atención, ¿Caminamos caminante?
Suyo en Cristo Jesús su hermano y amigo, Erick Solís Girón.

#CaminamosCaminante
#PalabrasdeVidaEterna
#SalaEvangelicaGuatemala
#SalasEvangelicas
#AsambleasCristianasGT

¡Suscríbete!

Nos encantaría que estuvieras al día de nuestras reflexiones bíblicas

Nos encantaría que estuvieras al día de nuestras reflexiones bíblicas

¡No hacemos spam! Lee nuestra [link]política de privacidad[/link] para obtener más información.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Habilitar Notificaciones De acuerdo No gracias