CRECIENDO EN LA ADVERSIDAD

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NUTRICIÓN ESPIRITUAL

«Pedro, apóstol de Jesucristo, a los expatriados de la dispersión en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia, elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas.

Una esperanza viva

Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero. En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo, a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso; obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas. » –  1 Pedro 1-9

Hace muchos siglos, el apóstol Pedro envió una carta a hermanos que estaban viviendo en la adversidad, indicándoles que cada prueba tiene una razón de ser, siendo una de ellas probar la autenticidad de su fe (1 Pedro 1:1-9).

Ahora bien, ¿son las adversidades un impedimento para crecer? Definitivamente no. Si permanecemos en comunión con Dios y Su Palabra, los tiempos difíciles se convierten en oportunidades para crecer espiritualmente.

La Biblia contiene muchos ejemplos de grandes siervos de Dios que, a pesar de las circunstancias difíciles en que les tocó vivir, marcaron la diferencia en su generación.

¿Vemos la higuera en la imagen? ¡Cuántas veces Dios nos habla a través de la naturaleza! No esperemos tiempos de bonanza para crecer y fructificar para gloria de Dios; tampoco esperemos mejores tiempos para servirle. ¡Brilla en el sitio donde estés!

Saludos cordiales 🙋🏻‍♂

𝐻𝓃𝑜. 𝒪𝓈𝒸𝒶𝓇 𝒪𝒸𝒽𝑜𝒶

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