EL PODER VENENOSO DE LA LENGUA

Comparte con un amigo o hermano

Nutrición Espiritual


«
Pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal. » – Santiago 3:8

La lengua indomable es aún más peligrosa cuando consideramos el veneno mortal que puede expedir.

El veneno de la lengua mata la reputación de los hombres por las calumnias que pronuncia, a sus almas por las lujurias y pasiones que despierta en ellos, y muchas veces también a sus cuerpos por las disputas y peleas que provoca contra los hombres.

Una mujer vino una vez a John Wesley y le dijo que ella sabía cuál era su talento: “Yo pienso —le dijo— que mi talento de parte de Dios es el de hablar lo que se me viene a la mente”. Wesley le respondió: “Yo creo que a Dios no le importaría que enterraras ese talento”. El hablar todo lo que nos viene a la mente no es sabio, es un poder venenoso.

La lengua puede ser usada para el llamado supremo (con ella bendecimos al Dios y Padre) y puede ser utilizada para la maldad más baja (con ella maldecimos a los hombres). Pero, de quienes hemos nacido de nuevo, no se debiera decir que de una misma boca proceden bendición y maldición.

Amados, en lugar de hablar impulsivamente, debemos tomar un momento para pensar en lo que decimos y cómo puede afectar a los demás. Debemos hacer un esfuerzo para usar nuestras palabras para edificar y alentar, en lugar de hacer daño. “Que mi tiempo todo esté consagrado a tu loor, que mis labios al hablar; hablen sólo de Tu amor”.

Saludos cordiales 🙋🏻‍♂

𝐻𝓃𝑜. 𝒪𝓈𝒸𝒶𝓇 𝒪𝒸𝒽𝑜𝒶

¡Suscríbete!

Nos encantaría que estuvieras al día de nuestras reflexiones bíblicas

Nos encantaría que estuvieras al día de nuestras reflexiones bíblicas

¡No hacemos spam! Lee nuestra [link]política de privacidad[/link] para obtener más información.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Habilitar Notificaciones De acuerdo No gracias