SIGUIENDO FIRMES, FUERTES Y ALZANDO LA BANDERA
SIGUIENDO FIRMES, FUERTES Y ALZANDO LA BANDERA
Continuación de la serie: EL HIJO DE CONSOLACIÓN
Bendiciones del Señor querida familia en Cristo Jesús, los «siervos de Jesús, hombres —y mujeres— de verdad, guardas del deber (…)». Ayer fue un día más que vencimos en este peregrinar, gracias al Gran Caminante, el Eterno Triunfante, nuestro Señor Jesucristo, en Quien somos más que vencedores (Romanos 8:37); y hoy, se reanuda nuestro reto a seguir firmes y así ser «guardas del deber siempre hasta el fin», a decir de Wilian F. Sherwin en su famoso himno. Con esas palabras les honro y motivo a seguir adelante en este caminar que tenemos, como buenos caminantes.
A la vez les motivo a que sigamos considerando un aspecto más que la gracia de Dios ha logrado en la vida de nuestro hermano José, el levita, natural de Chipre, a quien los apóstoles pusieron por sobrenombre Bernabé (que traducido es, Hijo de consolación) (Hechos 4:36). Este otro aspecto, lo quisiera ver en 1 Corintios 9:6 en donde leemos la Palabra de Dios en la versión Nueva Biblia Viviente:
¿O es que los únicos que en la obra de Dios tienen que trabajar por su cuenta para ganarse el sustento somos Bernabé y yo?
O, la Reina Valera, ¿O sólo yo y Bernabé no tenemos derecho de no trabajar? Este pasaje nos demuestra algunas cosas de manera indirecta, pero quiero ver ahora el contexto, la enseñanza que quiso dar el apostol Pablo.
Contextualmente Pablo está abordando el derecho que tiene como apóstol de Cristo pero que ha renunciado a esos ciertos derechos. No es por obligación que lo hace, es por amor y para servir con mayor libertad al Señor y a la obra del Señor y no dar ocasión contra el evangelio. Renunció básicamente a ser asistido económicamente por la iglesia, como los otros apóstoles y ministros lo eran; y con él su equipo misionero y su familia, de tenerla.
El comer y beber del versículo 4, se refiere a cubrir las necesidades básicas que como humano tenía y del que tenía derecho le sea cubiertas como obrero de Cristo.
Las razones por las que no hizo valer ese derecho son interesantes, veamos algunos pasajes que revelan sus motivaciones y proceder en el ministerio y, por extensión, de Bernabé tambien:
1. 1 Tesalonicenses 2:5: Porque nunca usamos de palabras lisonjeras, como sabéis, ni encubrimos avaricia; Dios es testigo.
2. 1 Corintios 4:12: Nos fatigamos trabajando con nuestras propias manos; nos maldicen, y bendecimos; padecemos persecución, y la soportamos.
3. 2 Corintios 2:17: Pues no somos como muchos, que medran falsificando la palabra de Dios, sino que, con sinceridad, como de parte de Dios, y delante de Dios, hablamos en Cristo.
4. 2 Corintios 6:3: No damos a nadie ninguna ocasión de tropiezo, para que nuestro ministerio no sea vituperado.
Léase también en 1 Corintios 9:14-18, 23, no cabe duda que entre las cosas que lo eliminaría, habiendo sido heraldo para otros (v. 27), por el contexto, estaría esto en que se vuelva un mercader del evangelio, un discípulo de Simón el mago que, por cierto, de quien viene el término simonía, que es la práctica de comprar y vender las bendiciones de Dios, bienes espirituales, cargos eclesiásticos o sacramentos, como dice el diccionario. Aunque el término es muy anacrónico, la práctica es muy antigua en la que cayeron y fueron culpables muchos, sacerdotes del antiguo testamento —como los hijos de Elí—; y falsos profetas —como Balaam—; siervos de profetas —como Giezi—; entre los apóstoles hubo uno —Judas el Iscariote—; falsos convertidos —como Simón el Mago—; sedes completas —como el catolicismo romano, que de hecho, fue lo que atacó Martín Lutero entre otras cosas—; y, ahora, muchos movimientos evangélicos a partir de 1940 a estos tiempos con el surgimiento y desarrollo del seudo evangelio de la prosperidad.
Vea que esta práctica pecaminosa, esta sin vergüenzada, muestra de una actitud inmisericorde con el prójimo, siempre le es propio a los falsos, mucho antes que apareciera cualquier ‘simón-el-mago’ aquí en la tierra, el querubín grande protector de Ezequiel 28:14, ya estaba negociando algo; que, literalmente según el contexto, es una referencia al rey de Tiro, pero generalmente se ha aceptado la interpretación alegórica dual del pasaje, que se refiere a un rey terrenal —el rey de Tiro— y una figura espiritual —satanás—, por su grande similitud, según leemos en el versículo 16: A causa de la multitud de tus contrataciones fuiste lleno de iniquidad, y pecaste; por lo que yo te eché del monte de Dios, y te arrojé de entre las piedras del fuego, oh querubín protector. De manera que sí, si es propio de los falsos, de seguidores de satanás este pecado, pero del cual los verdaderos maestros nos debemos de cuidar porque nos puede alcanzar la avaricia también. Y Pablo no era de esos.
Es probable que la acusación contra el apóstol, ya sea de parte de los judaizantes o de los paganos interesados en mantener sus negocios a costa de la idolatría como Demetrio el platero o de ambos grupos, era que Pablo era de aquellos filósofos itinerantes que iban ofreciendo sus nuevas filosofías, charlas y doctrinas por precio y que, una vez logrado, se olvidaba de sus discípulos.
En el versículo 5 habla de su derecho de llevar a una esposa con sigo. No significa que anhelase una esposa, de lo contrario hubiese demostrado no tener el don de continencia.
Lo que significa, como está en el contexto de su derecho de manutención, es de llevar una esposa y que ella sea asistida también por la iglesia; de esa cuenta, no sería solamente él y su esposa, sino que también sus hijos. Pablo no lo hacía, pero manifiesta que de querer hacerlo le asistiría ese derecho.
Es probable que sus detractores argumentaran, en este respecto, que Pablo, y también Bernabé con él, no aceptaban recibir manutención de parte de la iglesia porque no eran apóstoles de verdad. Pablo contraría a esos, probablemente judaizantes, indicandoles que él, voluntariamente había renunciado a ese derecho.
Pero, ¿cómo se mantenía el apóstol Pablo, entonces? El apóstol se dedicaba a todo tipo de manufacturación de sermones —bromeo un poco con esa verdad— pero también se dedicaba a manufacturar tiendas de campaña y tambien recibía colectas que las iglesias le enviaban, lo cual agradecía.
Oh sí, claro que sí recibía ayuda monetaria de las iglesias. Pero que él buscase figurar en un listado de ayudas, no lo había hecho y ni pensaba hacerlo; o que se centrase en su mensaje a hablar de dinero para manipular la buena fe de las personas, mucho menos que habría de hacerlo. Y ni tampoco creo que haya recibido algo de los gentiles, su consiervo el apóstol Juan enseñaba que los que salían a la obra del ministerio, salieron por amor del nombre de Él, sin aceptar nada de los gentiles (3 Juan 7).
Pero para trabajar en la obra y en lo seglar, no es algo imposible pero si es dificultoso, el servir así es para disciplinados, para siervos que tengan fe, ellos si viven por fe. A propósito de esto, bien podríamos reconstruir un modelo posible del itinerario de la agenda del día de Pablo:
1. Se levantaba temprano y empezaba a adelantar su trabajo material, que era hacer tiendas. Cp. Hechos 18:3. Sea como trabajador asalariado de Aquila y Priscila, o como socio de los mismos o independiente. Me inclino a pensar que fue como socios o compañeros del mismo oficio pues dice el texto «y trabajaban juntos».
2. Al medio día, cuando nadie pensaría en salir siquiera de casa por el gran calor que hacía, Pablo alquilaba la escuela de un tal Tiranno, para discutir con los demás filósofos y, no cabe duda, enseñar desde ahí a los discípulos. Cp. Hechos 19:9.
3. En la tarde se ocupaba visitando a sus connacionales judíos y otras personas ilustres para predicarles. Cp. Hechos 20:31; 1 Tesalonicenses 2:9.
4. Entrada la noche, indudablemente, había culto.
5. A la media noche, es lógico pensar que esperaba a que los hermanos esclavos terminasen de atender a sus amos y les hacía un culto de instrucción y predicación, casi a la media noche porque era cuando tenían tiempo para ellos. Cp. Hechos 20:7-9.
6. Entrada la madrugada se iba a dormir.
7. Pero en todas sus actividades, tenía que apartar su tiempo para escribir las epístolas conforme iba surgiendo las necesidades en las iglesias, sus oraciones devocionales y sus lecturas de las Escrituras, también su alimentación, el dormir, su aseo personal.
Si que era un varón muy disciplinado y muy ocupado, bien dijo: aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos (Efesios 5:16). Quiero dejar claro, no era literalmente esa su agenda, es una posible agenda, es obvio que pudo haber sido así cuando estaba en Asia, cuando estuvo preso cambiaba y cuando estuvo en Roma igualmente, y si en dado caso llegó a España, también. Pero su patrón era la disciplina, el orden en que tenía su tiempo.
Y, también surge otra pregunta, ¿Cómo administraba el dinero que le enviaban? Leemos que era para los santos, para los pobres, constantemente se le ve en las Escrituras llevando ayudas a los necesitados de Jerusalén. Hubieron asambleas a las que les pidió dinero, como leemos en 2 Corintios 11:8 He despojado a otras iglesias, recibiendo salario para serviros a vosotros.
Vea que Pablo habla de manera plural. Indudablemente que este derecho le incumbe a él, a Bernabé, por nuestro versículo, y también al hermano Sostenes por 1:1, en resumen, a todo su equipo misionero y sus familias, quienes tuviesen. Y la enseñanza, según el contexto de nuestro pasaje, es el derecho del apóstol de ser asistidos económicamente él, juntamente con su equipo misionero, por la iglesia.
Pero hay otras enseñanzas que de manera indirecta nos da el pasaje respecto a nuestro personaje y que por lo cual entendemos su sobrenombre de EL HIJO DE CONSOLACIÓN, lo cual veremos en otra entrega. Por el momento quedemos acá y que el Señor bendiga sus palabras. Amén.
A propósito, ¿Caminamos caminante?
Suyo en Cristo Jesús, su hermano y amigo, Erick Solís Girón.
