La medicina para la ansiedad
NUTRICIÓN ESPIRITUAL
«Por nada estéis afanosos, sino que sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias» – Felipenses 4:6
El mandato de: “no se inquieten por nada», “por nada estéis afanosos” o “por nada estéis angustiados”, es tanto radical como reconfortante.
La ansiedad es una experiencia humana común, a menudo derivada de la incertidumbre, el miedo y las presiones de la vida.
Pablo reconoce esta realidad pero ofrece un remedio divino. Él no está desestimando las preocupaciones legítimas, sino que insta a los creyentes a no dejar que estas preocupaciones dominen sus corazones y mentes.
¿El remedio? “Sean conocidas nuestras peticiones delante de Dios”. Muchos siglos atrás, el salmista preguntó: ¿De dónde vendrá mi socorro? (Salmos 121:1).
Sin duda la pregunta es retórica, pero la respuesta es contundente: “De Jehová que hizo los cielos y la tierra”. ¡Mi socorro siempre ha venido de Dios! Les dejo una pregunta retórica también: ¿Encontraremos otras manos mejores que las de Dios?
Saludos cordiales 🙋🏻♂
𝐻𝓃𝑜. 𝒪𝓈𝒸𝒶𝓇 𝒪𝒸𝒽𝑜𝒶

#NutricionEspiritual
#LaOveja100
#PalabrasdeVidaEterna
#LaObraDelSeñor
#SalaEvangelicaGuatemala
#SalasEvangelicas
#AsambleasCristianasGT
#AsambleasCristianas
#SalaEvangelica