SIN DEUDAS PENDIENTES
SIN DEUDAS PENDIENTES
Continuación de la serie: UN RUEGO POR AMOR
El Señor les siga bendiciendo queridos caminantes, continuamos en nuestras meditaciones en torno a la epístola a Filemon, le invito a que leámos nuevamente en 1:1:
«Pablo, prisionero de Jesucristo, y el hermano Timoteo, al amado Filemón, colaborador nuestro»
La presentación del apóstol en esta epístola es bien diferente, no es como el apóstol, ni aun como «el apóstol de los gentiles», que claro que lo es, pero Pablo no usa de títulos lisonjeros y usar esa credencial ahí, hubiese sido una vanagloria; entonces menos que usarían los títulos modernos como «el apostol a las naciones», «el gran siervo de Dios»; se presenta como lo que es, un «prisionero de Jesucristo». Pero además podemos ver que incluye como el remitente de la carta a Timoteo.
La autoría humana de la carta, no lo dudamos, es el apóstol Pablo, entonces, ¿por qué incluye a Timoteo? No es la primera vez que lo incluye a Timoteo, por ejemplo, vea la expresión y el hermano Timoteo, en 2 Corintios 1:1; Pablo y Timoteo, siervos de Jesucristo, en Filipenses 1:1; y el hermano Timoteo, en Colosenses 1:1; en 1 Tesalonisenses 1:1, Pablo, Silvano y Timoteo; igual en 2 a Tesalonicenses 1:1; y aquí en Filemon.
Timoteo, debido a su cercanía con Pablo, fue bastante conocido en las asambleas, antes que Pablo lo encontrase ya había empezado a darse a conocer por su testimonio y diligencia en las asambleas cercanas a la suya (Hechos 16:1-2) y debido a este testimonio, Pablo lo toma como su compañero y discípulo. Fue tal el crecimiento de Timoteo en la gracia y el conocimiento de Jesucristo y sus muestras de fidelidad a Cristo y a su evangelio, que Pablo lo comisionó a algunas misiones específicas en algunas asambleas por problemas que estaban atravesando como, por ejemplo, en Corinto (1 Corintios 4:17; 16:10); en Filipos (2:19 de la epístola); y en Efeso (1 y 2 de Timoteo); por Hebreos 13:23 sabemos que estuvo preso, no creemos que fue solamente esa vez. Con razón sus saludos a las asambleas a donde escribía Pablo eran de peso cuando Timoteo se unía a los saludos (como Romanos 16:21).
Es muy probable que Filemón haya conocido a Timoteo, mientras estaba con Pablo en Efeso como los vemos en Hechos 19:22 y acompañándolos también Erasto, o muy probablemente en la escuela de Tiranno (v. 9), siempre en Efeso.
La pregunta sería, ¿por qué Pablo lo incluye? Las razones de cada vez que incluye a Timoteo y a otros más como Silvano, son específicas y aquí no se nos indica, podemos deducir que fueron las mismas razones de Pablo. A Pablo lo movió siempre la armonía entre la asamblea y las asambleas, en Filipos intercedió para ayudar a Evodia y a Sintique; en Corintio intercedió para el perdón de la asamblea al ofensor y que ya había sido puesto en disciplina (2 Corintios 2:5-11); y aquí Pablo intercede para que sea perdonado Onesimo.
Muy probablemente también Filemón y Timoteo habían llegado a ser íntimos amigos, igual que con Pablo; de modo que la mención del nombre de Timoteo indica aquí su interés en la delicada relación entre Filemón y Onésimo; Timoteo también estaba interesado en la vida espiritual de su hermano y consiervo en Cristo, Filemon.
«_¿Su vida espiritual? Si había tenido conflicto pero con su siervo, solo eso nada más»_, podría decir alguien. Sí, igualmente todo conflicto en el plano material afecta su vida espiritual. Considere por favor Mateo 5:21-26, Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego. Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda. Ponte de acuerdo con tu adversario pronto, entre tanto que estás con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel. De cierto te digo que no saldrás de allí, hasta que pagues el último cuadrante.
Note el amado caminante que, para el Señor, el enojo, la ira, el insulto y atribuirle pecado o delito a alguien sin ser cierto (calumnia) están al mismo nivel de un asesinato, ¿ya se dio cuenta de ello? El apóstol Juan dice de manera clara que el qué aborrece a su hermano es homicida (1 Juan 3:15). Note también que para el Señor es prioridad el ofrecer el sacrificio como la reconciliación, pero sin esta no se puede ofrecer el otro, entonces quedaría ese adorador en deuda con el Señor, porque debe ofrecer su sacrificio, su oración, su adoración; pero si está en desacuerdo con su hermano, no es acepto. Note, además, que debe de ponerse a cuentas lo antes posible, antes de lleguar al juez.
Considere la pregunta llena de religiosidad del apostol Pedro y la respuesta llena de amor del Señor: Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete (Mateo 18:21-22). Alguien dirá, «Ha, pero es con su esposa», como menospreciando la relación, pero no se trata de la relación que se tiene con quien se ofende, sino de la dignidad de la persona que es hecha a imagen de Dios; y la dignidad del Legislador que manda: ama a tu prójimo; si es su esposa, hermano; o su esposo, hermana, las Escrituras declaran: para que vuestra oraciones no tengan estorbo. Si fuera asunto de la relación con quien se está ofendido, Filemon estaría disculpado porque era un dulos, un res, un esclavo, una cosa mercantil quien le había ofendido. Sin embargo Pablo y Timoteo están interesados por que nada interrumpa el culto, espiritualidad y el buen testimonio de Filemon. Cuanto más con el cónyuge con quien llegamos a ser una sola carne; y con los hermanos, si somos miembros los unos de los otros y todos de Cristo y con los inconversos, si es a quienes debemos de testificar y tenemos el mandato de amar y bendecir. Así es que no hay escusa para nuestra carnalidad al querer postergar nuestra responsabilidad a la reconciliación.
Dice el coro: «¿Cómo puedes tu orar enojado con tu hermano? Dios no oye la oración, Dios no oye la oración si nos estas reconciliado».
Pero la mención del nombre de Timoteo también indicaría que Timoteo estaba de acuerdo con Pablo en todo lo que escribía.
Oremos:
"Señor y Dios: Muchas gracias por el Seňor Jesucristo y el perdón de mis pecados por medio de Él. Entiendo que me has dejado como un testimonio de lo que es el perdón, pues me has perdonado una deuda que no podía pagar nunca y también me has dejado como tu agente de perdón; tanto para llevar, con mi testimonio, a los pecadores a ti para su respectivo perdón, así como al perdonar toda ofensa. Me has comisionado para manifestar tu amor en otras personas, especialmente a aquellos que me has dado para amar y servir. Perdoname las veces que no he cumplido tu propósito en mi, cumple tu propósito en mi. Dejo mi pasado a tu misericordia, mi presente a tu gracia y amor y mi futuro a tu providencia, para que hagas conmigo lo que bien te parezca, pues tu eres Dios. En el Nombre del Señor Jesús, he orado. Amén, y amén".
¿Caminamos caminante?
Suyo en Cristo Jesús, su hermano y amigo, Erick Solís Girón.

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