¿QUÉ HOMBRE ES ESTE?
¿QUÉ HOMBRE ES ESTE?
Continuación de nuestra serie: PAZ EN LA TORMENTA
Le invito a que abramos nuestras Escrituras, esta vez avanzamos a un versículo más de nuestra historia, en Mateo 8:27:
«Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Qué hombre es éste, que aun los vientos y el mar le obedecen?»
Imagínese a aquel niño que tiene que despertar a su papá, todas las noches, cuando quiere ir al baño o a servirse un poco de agua porque «_el hombre lobo, u otro monstruo, está en la sala»_; el padre a regañadientes, con sueño se levanta y va a encenderle la luz, el niño va detrás de su papá, o va papá a traerle el agua, desde las gradas se queda viendo como cruza todo ese campo minado de sustos y de posibles ataques de ese monstruo que puede salir del lugar más inesperado para atacar a ese padre, que no tiene miedo, cada paso lo da con seguridad, sabe lo que tiene que hacer, no se inmuta para nada, tiene pasos firmes a pesar del sueño. En la mente del niño no puede más que, disiparse su temor y ver con admiración a su papá, ¡Wow! ¿Qué hombre es este?
Todo esto que pasaron resultó en que los hombres, los discípulos, se asombraron al ver el señorío y autoridad del Señor Jesús, ya no solamente la tiene sobre la enfermedad y, por ende, la muerte, sobre los demonios y sobre la naturaleza; no hay nada que se escape de su señorío y autoridad.
Vemos aquí el resultado de la tormenta y lo que logró el Señor en sus discípulos a raíz de esta tormenta.
Hay una gran diferencia entre los inconversos y los creyentes en cuanto a los momentos de adversidad. Sufren los creyentes y sufren los inconversos, pero nosotros sufrimos con esperanza, sabemos que el Señor está con nosotros y que tiene buenos propósitos al permitir las tormentas en sus hijos. De manera que no es la falta de tormentas lo que nos distingue de los inconversos, sino lo que encontramos después de la tormenta.
Podemos distinguir algunas cosas, estás son, a saber,
• A Quién encontramos en la tormenta. Ya habían visto al Señor que controla la predicación, da las bienaventuranzas, reinterpreta las Escrituras o saca a la luz el espíritu de las mismas y no como los escribas y fariseos, enseña sobre la vida práctica de la piedad (Mateo 5-7); tiene control sobre la enfermedad y los demonios (Mateo 8-9) pero aquí ven a un Señor Jesucristo inamovible, lleno de paz, que es llamado el Príncipe de paz. Es hombre porque así lo llamaron, es el hijo del Hombre, es quien se ha identificado con nosotros en todo, pero por eso mismo puede compadecerse de los que padecen la adversidad, como está escrito: Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro (Hebreos 5:15-16). Pero también a un Cristo que sale en defensa y protección de los suyos, reprende al mar porque es Creador del mar, _»que lindo es mi Cristo, tan grande es su amor»_.
• También vemos lo que sacamos de la tormenta: Solidez. No cabe duda que para los discípulos, este fue un suceso que les ayudó a ver al Señor como lo que es, el Cristo, o sea que no vieron al Señor con recelo como probablemente se acercó Pedro para conocerle (Juan 1:41-42), no fue solamente este evento, muchos más que les vendrían lograrían a Pedro, por ejemplo, que vemos en Hechos, ya guiado y fortalecido por el Espíritu Santo, o el que vemos en sus epístolas exhortando, consolando y amonestado a los creyentes, es más, el mismo apóstol Pedro escribió sobre lo que el Señor quiere lograr en sus hijos y lo que los hijos de Dios sacan de las pruebas, según leemos en 1 Pedro 5:10-11 *Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca. A él sea la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.*; y, por ende,
• Nos cambia la perspectiva. En Marcos 4:41 leemos: Entonces temieron con gran temor, y se decían el uno al otro: ¿Quién es éste, que aun el viento y el mar le obedecen?, o sea que los discípulos pasaron de un temor a otro, del temor que he denominado mal sano, al temor bíblico, a la reverencia, al que también es pánico pero misteriosamente combinado con amor, respeto, reverencia. El temor que sigue siendo fobos en griego o fobia pero acompañado del deseo de no fallarle, de serle agradable, el temor con fe, con confianza, el temor que nos hace descansar.
Ahí están los discípulos ahora, después de la tormenta, todos mojados, desvelados, algunos con algunos dolores en las manos, brazos y piernas, o de cabeza, pero espiritualmente más firmes y estables en su fe, con el temor que manda el Señor, ahí están admirando a su Señor, con la gran interrogante ¿Qué hombre es este? listos para seguirle y adorarle como en la otra ocasión descrito en Mateo 14:33.
No cabe duda que vale la pena seguirle. ¿Qué dice, caro caminante seguimos al Maestro?
Oración:
Mi Señor y Dios, aquí estoy, una criatura débil, frágil, muy frágil. Con dudas y temores, pero con fe en ti. Creo, ayuda mi incredulidad. Señor, toma el control de mi vida, he ahí el timón de mi embarcación llamada mi vida, planes, anhelos, sueños, decisiones, tú eres el experto cruzando los mares, me he dado cuenta que no se nada del mar de la vida, que no soy bueno para decidir, pero tú tienes la brújula, tú tienes mejores planes, tú tienes todo el poder, junto a ti caminaremos esos mares y sus tormentas, pero es junto a ti, hasta llegar a puerto seguro. Si tu compañía llena de autoridad y amor no va conmigo, te suplico que no me saques y me dejes encuevado, pero se que sí ahí estás y siempre estarás, mi Señor, entonces "seguiré do tú me guíes, si tú mano me conduce; Salvador seguirte quiero, dondequiera fiel te seguiré". En el Nombre que es sobre todo nombre, el nombre bendito del Señor Jesús, he orado. Amén y amén.
¿Caminamos caminante?
Su hermano y amigo, Erick Solís Girón

#CaminamosCaminante
#PalabrasdeVidaEterna
#SalaEvangelicaGuatemala
#SalasEvangelicas
#AsambleasCristianasGT