Honrar a la familia y a la familia de la fe

Comparte con un amigo o hermano

HERENCIAS DE PADRES PIADOSOS: HONRAR A LA FAMILIA Y A LA DE LA FE
Continuacion de nuestra serie: SAETAS EN MANOS DE VALIENTES.

Entendemos por el término familia al grupo de ascendientes o descendentes unidos por un parentesco de sangre y legal, es decir, reconocido y resguardado por la ley; pero ese parentesco puede ser legal también por aquellas relaciones familiares de adopción. Según las Escrituras abarcan a un clan, una tribu o un pueblo, esa es la idea en las Escrituras del término hermanos. En esta ocasión vamos a tomar a la familia nuclear, pero incluyendo a otros como los abuelos y la familia de la fe. Veamos las Sagradas Escrituras:

«y decidle así: Sea paz a ti, y paz a tu familia, y paz a todo cuanto tienes».

(1 Samuel 25:6)

David antes de dar estos parabienes a Nabal, en 1 Samuel 20:29, hizo una petición a Jonathan —habló en su trabajo, diríamos hoy— mi familia —dice David— ofrece sacrificios en esta fecha y mi hermano me ma ha mandado recordándomelo, por eso, si le caigo bien, deme permiso para faltar a mis labores hoy, quiero pasar las fechas con mis hermanos. Ha, las tradiciones familiares, la unidad familiar, el reconocer a los hermanos mayores, el salir corriendo del trabajo y tomar el último bus, hacer las colas y hacer de todo con tal de llegar a buena hora para estar con la familia. La familia lo vale. Y al llegar encontrar al abuelo y la abuela a los padres, a los hermanos, a los primos. Ser encontrado por los sobrinos y por nuestros hijos, y correr a besar a la esposa. Ha, la alegría familiar.

Esta sensación de unidad, de respeto debido a la autoridad que representan los ancestros, como los abuelos y los padres, debe ser observada siempre. Considere el gran respeto que se le debe a los viejos, el Señor manda en Levítico 19:32: Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor. Yo Jehová. Me temo que la juventud ha cometido mucho pecado solamente en esto, cada anciano visto debe ser causa de detenerse y hacerle honores; en el caso de nuestros ascendientes es también observable en el cuidado diario que debemos de hacer de ellos, como está escrito: Pero si alguna viuda tiene hijos, o nietos, aprendan éstos primero a ser piadosos para con su propia familia, y a recompensar a sus padres; porque esto es lo bueno y agradable delante de Dios (1 Timoteo 5:4). Este cuidado abarca de los hijos a los padres y aún de los nietos a los abuelos, pero aplica inclusive a aquellos que fueron tratados como hijos ante aquellos que velaron por ellos cuando no podían valerse por sí solos, así sea padres adoptivos, aquellos tíos que se quedan velando por sus sobrinos, abuelos, u otros. Detengámonos a pensar que las Escrituras a estos cuidados les llama: aprender a ser piadosos, les llama tambien a recompensar a los padres, le llama que es bueno y agradable ante Dios, y en Efesios 6:1 le llama que eso es justo delante de Dios. Hacer esto es ser irreprensible y también es proveer para los suyos (1 Timoteo 5:7-8).

Hay una forma de bendecir a nuestros hijos y es procurar que el Señor los bendiga a ellos y enseñarle a honrar a sus padres y abuelos es la mejor manera, ya que la promesa es de gran bendición para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra (Efesios 6:1-3).

La otra familia que debemos esforzarnos a honrar es a la familia de la fe, leemos en las Escrituras: No reprendas al anciano, sino exhórtale como a padre; a los más jóvenes, como a hermanos; a las ancianas, como a madres; a las jovencitas, como a hermanas, con toda pureza (1 Timoteo 5:1-2). Qué ampliación de la familia que hace el Señor. Son muchos los padres, las madres, hermanos y hermanas que tenemos. A la par de este pasaje, anote al margen Mateo 19:29, en donde leemos: Y cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna. Dice que una de las recompensas del discipulado o de seguir al Señor Jesús es recibir cien veces más ahora y en aquel día la vida eterna. A la par de la vida eterna, recibir aquí cien veces más respecto a casas, a cien hermanos o hermanas, padres o madres, mujer o hijos, o cien veces más tierras. Ya me imagino a los falsos maestros de la prosperidad con los ojos salttados al encontrar un versículo que apoye su falso evangelio, pero no, y concluir así sería retorcer el texto. Dejar esto por amor a Cristo y recibir en grado superlativo todo se refiere al gozo, comunión, satisfacción intensa de servir a Dios, se refiere a la camaradería cristiana. Algún hermano de algún otro lado de la república u otro país, viene al municipio de Villa Nueva tiene una casa en esta su casa, la casa que es el lugar que el Señor me ha dado para que pase mi peregrinar aquí y se que hay muchos hermanos más dispuestos a alojarle tambien de tal manera que hasta nos podríamos en dificultad y tener que determinar quien lo alojará o quien lo vio primero; no dudo que lo mismo me pasaría si me toca pasar la noche en algún lugar que no es el lugar en donde normalmente vivo. ¡Tengo muchas casas! ¡Tengo muchos hermanos! ¡Tengo muchos padres! ¡Y veo a muchos como hijos o hijas!

Pero es necesario que aprendamos a comportarnos con ellos tambien, es parte de lo que dijo Pablo de saber conducirse en la casa de Dios, o sea, la iglesia del Dios viviente (1 Timoteo 3:16). En la iglesia local hay muchos conflictos, debido a que no hemos sido glorificado aún, pero es necesario saber afrontarlos. Y esto para bien nuestro, para experimentar lo bueno y delicioso que es habitar los hermanos juntos en armonía (Salmo 133:1); y tambien como testimonio a nuestros hijos.

Hay hermanos ministros que son duros o simplemente no nos caen bien —hasta me siento mal al utilizar este término que no debería de suceder— no deberíamos de manifestarlo delante de los chicos. Muchas veces los hijos ya le tienen animadversión a algún hermano pero por la conducta de sus padres, han manifestado su desagrado a tal hermano delante de ellos. Es una gran daño que les estamos haciendo, en su incipiente fe, si ya son salvos; o en su futura fe, Dios así lo quiera.

Es bueno instruir a nuestros hijos en el honor a la familia, nuclear y de la fe, pero el ejemplo es la mejor dirección, no se olvide. Es decir, honre usted a sus padres delante de sus hijos, honre a los ancianos, a los ministros, honre a los hermanos de la misma edad suya, a las hermanas menores que usted, decídase a honrar usted primero y ellos lo aprenderán de usted y lo honrarán, se lo aseguro.

¿Caminamos caminante?
Suyo en Cristo Jesús, su hermano y amigo, Erick Solís Girón.

#CaminamosCaminante
#PalabrasdeVidaEterna
#SalaEvangelicaGuatemala
#SalasEvangelicas
#AsambleasCristianasGT

¡Suscríbete!

Nos encantaría que estuvieras al día de nuestras reflexiones bíblicas

Nos encantaría que estuvieras al día de nuestras reflexiones bíblicas

¡No hacemos spam! Lee nuestra [link]política de privacidad[/link] para obtener más información.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Habilitar Notificaciones De acuerdo No gracias